Por que no,
hacer un homenaje fotográfico a la "pinza de ropa",
a la de toda la vida, a la de madera.
A la irreemplazable obrera
longeva, simple y fuerte.
Mucho más que un electrodoméstico
venido de una vidriera;
esos plásticos "de generación", que el tiempo
deja sin verdades verdaderas.
deja sin verdades verdaderas.
Homenaje a la sencilla musculosa
y nada pretenciosa "pinza de ropa",
la de toda la vida, la de madera.
De sus manos pende la blancura,
y ha de patalear, para evitar,
y ha de patalear, para evitar,
que el viento con su contaminado juicio
le oscurezca y le vuele sus ideas.
le oscurezca y le vuele sus ideas.